Un ejemplo de lo beneficioso que es el consumo de productos naturales y de la práctica de preparación de alimentos de forma ancestral, es la gastronomía de Perú y Bolivia, donde la industria de alimentos procesados es muy baja y los habitantes de estos países se alimentan de manera tradicional, teniendo como resultado una tasa menor de obesidad y sobrepeso en su población.
Dicho estudio indicó que se puede atender y educar a la población sobre los temas alimenticios, y aún más a los niños, los cuales son los más susceptibles en temas alimenticios…"Los niños obesos con diabetes en nuestros países se están manejando como adultos porque el deterioro de su sistema metabológico es comparado al de un adulto", a una edad temprana podemos enseñarle a nuestros hijos la manera adecuada de comer.
Reconoce el riesgo
En países como Puerto Rico y Estados Unidos existe manera de cómo identificar el riesgo que produce determinado alimento en nuestra salud. Como la mayoría de las personas no lee el contenido nutricional de los productos, estos países han identificado a los alimentos saludables con un corazón, así cuando las personas estén realizando sus compras de víveres pueden realizar una mejor escogencia de los productos. Esta iniciativa es una manera de educar a los ciudadanos en cuanto al consumo de alimentos saludables, una opción que se podría implementar en países latinoamericanos.
Comida chatarra
Finalmente la OPS admitió que este hábito de consumo de comida chatarra y procesada no es algo que se pueda modificar de un día para otro, pero si no invertimos los recursos monetarios y educativos para el beneficio de la población, el cambio nunca ocurrirá.
Como consumidores y como padres, debemos trabajar para que toda esa práctica social alrededor del consumismo artificial no esté presente en nuestro estilo de vida y reemplazarlo por cosas más saludables y naturales.




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